nov 18

Los que creemos en la reencarnación, pensamos que el alma es inmortal y siempre vuelve a la tierra en un nuevo cuerpo físico para seguir cumpliendo con su destino, cualquiera que sea y algún día encontrar la iluminación y fundirse por completo a la conciencia universal, a donde todos pertenecemos y de la cual formamos parte, lo sepamos concientemente o no.

¿Pero para qué tenemos que cambiar de cuerpo en cada vida? Si podríamos usar el mismo por siempre, sin necesidad de”olvidar” nuestras vidas y acciones pasadas, causantes del karma, el cual ni siquiera recordamos y por lo tanto, a causa de la “muerte” temporal, ignoramos lo que estamos “pagando” a consecuencia de nuestras acciones en vidas anteriores.

La ciencia ha demostrado que las células del cuerpo se regeneran cada determinado tiempo. ¿Para qué hace eso el cuerpo si a fin de cuentas tendría que morir? También ha demostrado que el cuerpo posee un poder de autocuración realmente asombroso. ¿Por qué? Porque la naturaleza de nuestro cuerpo físico es VIVIR, no morir.

Nuestra mente ha sido programada por miles de años para matar nuestro cuerpo físico. A pesar de que nuestro cuerpo intenta regenerarse día con día, lucha por auto-curarse de las enfermedades, nosotros pensamos constantemente en la muerte y lo vamos deteriorando, lo vamos enfermando, porque ésa ha sido la “semilla” que se ha sembrado en nuestra mente desde que nacemos.

Para lograr la inmortalidad física, o mejor dicho, el control absoluto de nuestra vida, la decisión de permanecer en esta Madre Tierra el tiempo que queramos, con la salud que queramos, se necesita una gran disciplina porque hay que reprogramar nuestro cerebro en cuanto a nuestra manera de ver la vida y la muerte, de una forma totalmente contraria a lo que nos han enseñado. Y debido a que el ser humano es un ser de hábitos y ese hábito lo tenemos completamente arraigado en nuestra mente -pero no en nuestro Ser, que siempre sabe la verdad- tenemos ahora que formar nuevas maneras de pensar y actuar respecto a la vida.

La “ley de la atracción” dice que todo lo que pensamos es precisamente lo que atraemos a nuestra vida. Si pensamos en “carencias” atraeremos “carencias”, si pensamos en “riquezas” atraeremos “riquezas”.

Read the rest of this entry »

nov 18

Existe una gran diferencia entre un prostituto y un gigolo.

Un usuario me envió este email en donde me “reclama” por qué fui “prostituto” alguna vez y ahora hablo del amor incondicional hacia la mujer. Sin embargo quiero aclarar que yo nunca me dediqué a la prostitución.

He aquí el email del usuario:

***PREGUNTA***

Luigi

En tu sitio secretosdeungigolo.com leí que en alguna época fuiste gigolo, o sea que te dedicaste a la prostitución masculina, ¿No es eso degradante tanto como para el hombre como para la mujer? Incluso más degradante para la mujer, ya que tiene que pagar para recibir placer.

Si degradaste a la mujer de esa manera ¿cómo puedes decir que hay que “amarlas” por sobre todas las cosas? ¿No es hipocresía?

Read the rest of this entry »